No necesariamente todo lo que escribo me sucede a mí directamente; recuerden que somos unos usurpadores de sueños. ¡Ojo, no dependemos de timar a nadie!, simplemente recogemos lo que esos seres de carne creen desechar, ¡claro está!..., con algunas atrayentes excepciones que nos hacen ir más allá de ser ladrones en una esquina del doblez del pensamiento. Siempre resultamos absortos en ese espejismo que comienza a desplegarse en una ociosa e interminable hoja en blanco y finaliza en ambiguos océanos teñidos con letras de tinta. Armamos rompecabezas, atmósferas paralelas que inexorablemente nos las
creemos, las padecemos, las hacemos vivenciales; escenarios donde pagamos la factura
de electricidad de la anciana sin recursos, donde bebes alcohol como un
degenerado, donde en un tris de escuetas páginas triunfas o fracasas, donde
amas incondicionalmente a miles de niños, donde llueve y la calle nocturna
jamás se moja, donde el sexo es lésbico y el éxtasis es fácil conseguir…
En los últimos años me he percatado que
al principio me desvivía por las aventuras que todos esos ingeniosos personajes
me hacían vivir, pero muchas veces algunos me asustan con sus acciones y
aptitudes; trato de huir para descansar de ellos pero, como sombras de
mediodía, aparecen para reclamar su guión. También tengo que confesar que sin
ellos mi vida estaría vacía y en el despeñadero del inmundo suicidio…, siempre
vienen y me salvan porque, al final, somos una inseparable familia de
dependencia mutua. ¡Lo digo con pena!... Esperaba hacer reflexionar a esos
personajes ficticios y que borraran del tintero la espontaneidad, el sobresalto
como si fuesen reales…, pero fue inútil, ya son unos verdaderos depredadores de
la fantástica mente.
Luego del discurso, ya un poco más calmado, bajo del estrado donde los
inseparables, en masa, me aplauden como si se tratase de una afamada estrella.
Apago las luces y decido abandonar el teatro para mañana comenzar de nuevo mi
oficio de conserje…
Muchas gracias por tu invitación; ya ves, aquí estoy agradeciéndote profundamente, pues me encontré con una brillante pluma. ¡Felicitaciones y un beso grande! Por aquí me quedaré mientras sigo disfrutando de la lectura.
Un relato apropiado para servir de abreboca...me invitaron a conocer esta página y lo primero que leo me ha parecido genial... Un buen acierto...seguiré por aqui bss
Es muy interesante y soprpresivo el final, como debe ser. Me gustó.
ResponderEliminarGracias por responder a mi comentario, muy subjetivi, por cierto.
Saludossssss
Me gustó bastante, una buena reflexión sobre lo que representa ser escritor. Espero algún comentario tuyo después.
ResponderEliminarmuy bueno
ResponderEliminarMuchas gracias por tu invitación; ya ves, aquí estoy agradeciéndote profundamente, pues me encontré con una brillante pluma. ¡Felicitaciones y un beso grande! Por aquí me quedaré mientras sigo disfrutando de la lectura.
ResponderEliminarUn relato apropiado para servir de abreboca...me invitaron a conocer esta página y lo primero que leo me ha parecido genial...
ResponderEliminarUn buen acierto...seguiré por aqui bss